La comarca de Los Pedroches atesora un extraordinario patrimonio minero ligado a su singular geología. Ya en época romana se explotaron intensamente los filones más ricos en plata, como los de Minas Viejas de Santa Eufemia, La Solana en Belalcázar o el célebre grupo de El Soldado, uno de los yacimientos de plomo más importantes de España.
En el siglo XIX y comienzos del XX, la minería vivió un nuevo auge. El cerco minero de El Soldado, situado a unos tres kilómetros al sur de Villanueva del Duque, fue el complejo de plomo más importante de la provincia de Córdoba y uno de los grandes centros mineros de España. Sus ricos filones de galena argentífera, conocidos desde antiguo y explotados con intensidad desde el siglo XIX, lo convirtieron en un enclave estratégico dentro del panorama minero nacional.
La explotación alcanzó su máximo desarrollo bajo la gestión de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya, que impulsó modernas infraestructuras extractivas y de transporte. En torno a los pozos, castilletes, talleres y almacenes se organizó un auténtico paisaje industrial que transformó profundamente el territorio y la vida de sus habitantes.
Para transportar el mineral, la compañía promovió la llegada del ferrocarril de vía estrecha: en 1906 alcanzó Pozoblanco y después Villanueva de Córdoba y Conquista, conectando finalmente con Puertollano y Madrid. El tren rompió el histórico aislamiento de la comarca, facilitó el comercio y trajo progreso.
Tras el cierre de las minas en 1933 y el declive posterior, la línea dejó de funcionar en 1970. Actualmente, parte de su trazado ha sido recuperado como Vía Verde, invitando a recorrer a pie o en bicicleta la memoria minera de Los Pedroches.